De Traidor a Arrepentido




Les comparto que, desde el viernes hasta ayer lunes, estuve en San José de Costa Rica en el EAPRE 2023 de los Equipos de Nuestra Señora. ¿EAPRE? Encuentro Anual de Parejas Responsables de Equipos, fue una experiencia hermosísima en medio de más de 50 parejas decididas a vivir la santidad en sus matrimonios y de ir a testificar esto en el mundo. Las parejas responsables, son escogidas cada año por sus equipos que están conformados cada uno de 4 a 7 parejas. En Panamá tenemos 3 equipos formados, uno que está en pilotaje (formación) y otro, que fue un equipo hace años y hoy se está recuperando. La temática giró en que las parejas responsables deben motivar a las parejas de sus equipos a vivir la vida en pareja y a cumplir su vocación y misión como parejas y como equipo de parejas. Esto debe ser para cada movimiento eclesial, sus líderes deben motivar a los hermanos y hermanas a vivir la vocación (llamada del Señor) y su misión (carisma fundacional llevado a la acción). ¿Cómo puede suceder esto en nuestros movimientos? La pareja responsable o los líderes de movimientos deben tener la mentalidad de pastor, deben estar motivados porque un motivado motiva a los demás. ¡Uff! Esto es urgente hoy en la Iglesia, la motivación; la primera motivación se da cuando eres consciente de que eres un llamado y una llamada del Señor, y esto no se queda en solo un llamado, sino también en un escogido de entre todos los llamados. La llamada siempre va a depender del Señor, el ser escogido depende de nuestra respuesta, decidimos decir sí o no, y cuando decidimos aceptar el llamado, nos viene la misión que en el leguaje bíblico es la consagración o separación para una misión específica. Aquí debes conocer entonces cuál es la misión de tu movimiento porque hay muchos hermanos y hermanas que están en un movimiento sin conocer el carisma fundacional del mismo. Conclusión de esta introducción: Conociendo que somos llamados, escogidos y consagrados; debemos animar o motivar a otros a ir respondiendo a su llamado y al cumplimiento de la misión encomendada.

Nuestro amigo Pablo hoy le habla a los tesalonicenses sobre este tema en 1 Ts. 5, 1-6. 9-11; y te invito a escudriñar el versículo 11: "Por eso anímense mutuamente y ayúdense unos a otros a seguir progresando, como de hecho ya lo hacen". Hay algo que amo de Tesalónica, que cada vez que Pablo les exhorta algo, siempre les dice que ellos lo están haciendo, viviendo o cumpliendo; una exhortación más bien para ellos es un recordarles las cosas. ¿Será que podrá decir esto Pablo de nuestros movimientos? La verdad, muy lejos de la realidad; pero tenemos que esforzarnos. Hace días conversaba con un amigo que está pasando una situación personal y en medio de su desierto me dice, pero me estoy esforzando; y le dije: allí está el detalle, sigue esforzándote porque lo demás lo hace el Señor. Hoy son muchos los que se quedan tirados en los desiertos porque no se esfuerzan y no encuentran a alguien que los anime a esforzarse. Escribiendo esto, me viene a la mente Judas Iscariote cuando vende a Jesús, cuando se convierte en un traidor, pero algo pasó en él; dejemos que Mateo nos lo cuente en Mt. 27, 3-5: Cuando Judas, el traidor, supo que Jesús había sido condenado, se llenó de remordimientos y devolvió las treinta monedas de plata a los jefes de los sacerdotes y a los jefes judíos. Les dijo: He pecado: he entregado a la muerte a un inocente. Ellos le contestaron: ¿Qué nos importa a nosotros? Es asunto tuyo. Entonces él, arrojando las monedas en el Templo, se marchó y fue a ahorcarse". 

En la primera lectura, Pablo nos invita a animarnos mutuamente, pero no es solo animar, también es ayudarnos a seguir adelante en el camino del Señor. Es interesante ver a Judas en este pasaje, vemos a un Judas arrepentido, un Judas que reconoce su pecado, un Judas que recurre a los "religiosos" de la época buscando consuelo, buscando una palabra de ánimo, buscando una ayuda. Si te das cuenta, escribí religiosos entre comillas porque era el lugar lógico para buscar lo que necesitaba, pero los religiosos que son aquellos cumplidores de la ley, los que se dicen santos, los que dicen que no cometen pecado, los que creen que viven la espiritualidad mejor que los demás, etc. ¿Qué encuentra Judas en ese lugar con los religiosos? Encuentra egoísmo, le dicen que ese es su problema, lastimosamente ven al pecador y no a un hombre arrepentido por su pecado. Hoy esto es una realidad en nuestros ambientes eclesiales, hermanos y hermanas creyendo venir al lugar propicio para buscar ayuda, para buscar consuelo, para buscar ánimo; solo han encontrado todo lo contrario, juicio, desprecio, abandono, indiferencia; y todo esto los ha llevado, no al punto de ahorcarse, pero sí a la muerte espiritual e incluso emocional y psicológica. Esto te lo digo con toda la autoridad y veracidad, porque lo escucho a diario de hermanos y hermanas que han cometido un error, que se separaron de sus parejas, que dijeron algo indebido, y simplemente fueron juzgados y condenados sin misericordia. Pasé por esta experiencia cuando me separé de la mamá de mi primer hijo, viví la marginación de la Iglesia desde sus pastores hasta los supuestos hermanos y hermanas de Iglesia, pero después de muchos años he visto la mano de Dios en cada momento de mi vida y me ha enseñado con todo lo vivido que mi vocación y misión es animar y ayudar a otros que han pasado o están pasando por experiencias similares y sobre todo a no juzgar a nadie porque como decimos en Panamá: Nadie sabe lo que hay en la sopa, sino aquel o aquella que la revuelve.

Hay que hacer un alto YA y dejemos de transformar nuestros movimientos eclesiales en salas de juicio para aquellos que han fallado. ¿Sabes por qué fallaron? porque no hubo hermanos y hermanas que los animaran, que los ayudaran, que caminaran con ellos en su día a día; aquí está el punto central de toda esta situación. 

Por favor, no hagamos más daño a los Judas arrepentidos y dejemos de verlos como los Judas traidores; ellos quieren pasar la página oscura de sus vidas como la que tú y yo tenemos y hemos pasado, ellos quieren pasar De Traidor a Arrepentido, y esto solo se da cuando animamos y ayudamos a los demás a seguir caminando en y con el Señor en santidad y fidelidad.

Paz y bien.

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