Escuela de María

 




Todos tenemos la experiencia que cuando pasa el momento de la comunión en la Eucaristía, vienen los avisos parroquiales. Siempre se escucha decir que se necesitan hermanos y hermanas para la catequesis, para la liturgia, para la misión, para la pastoral de enfermos; pero jamás se ha escuchado decir que se necesitan hermanos y hermanas para ser discípulos. Lastimosamente en nuestras catequesis se están formando niños, jóvenes y adultos para recibir un sacramento, descuidando que lo importante es formar discípulos y es por esta razón, formación para sacramento, que terminan las catequesis y desaparecen los catequizados de nuestra Iglesia. 

Te comento que hoy estoy en peregrinación desde las 5:00 am comenzando en Golfito hasta la comunidad de la Virgen en nuestro hermano país de Costa Rica en honor a su patrona la Virgen de los Ángeles y luego compartir el tema "Hagan lo que Él les diga", y honrando a esta celebración estoy tomando la liturgia que corresponde a esta Solemnidad en Costa Rica. Y te invito a ir al Calvario frente a la cruz donde se encuentra María, la madre de Jesús, la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María, la Magdalena narrado por Jn. 19, 25-27. Escudriñemos los versículos 26-27: "Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo, luego dijo al discípulo: Ahí tienes a tu madre. Y desde aquel momento el discípulo la recibió en su casa".

Vemos en estos versículos que se habla del discípulo, no se le pone nombre porque él nos representa a todos los que somos discípulos de Jesús, y un verdadero discípulo de Jesús recibe a María en su casa. Cuando hablamos de la palabra casa en la Biblia, nos referimos a familia y no solo hablamos de la familia doméstica, también hablamos de la familia espiritual que es la Iglesia, cuerpo místico de Jesús y podemos deducir que un movimiento, una comunidad, una pastoral que camina al margen de María no es la comunidad de discípulos que Jesús fundó. 

El discipulado es tan importante para Jesús, que cuando se iba al cielo les dijo a sus discípulos allá en el monte en Mt. 28, 19: "Vayan, pues, y hagan discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo". Aquí está el centro de nuestra evangelización, formar discípulos y esto se hace con una evangelización kerigmática y después y solo después viene el sacramento, que es parte de la formación en la catequesis. Primero se tiene una experiencia personal trinitaria y después se recibe a María en casa porque entenderemos el poderoso papel de esta mujer en nuestra historia de salvación personal. ¿Por qué muchos dentro de la Iglesia no comprenden el papel de María en nuestra historia de salvación? Simple respuesta, porque no han sido evangelizados y esta falta de evangelización kerigmática trae como consecuencia una mariolatría que es muy dañina en nuestras pastorales y movimientos parroquiales.

Hablemos un poquito del discipulado en la Escuela de María, siiiii, la mejor escuela para entender el discipulado es la escuela de la primera discípula de Jesús en el Nuevo Testamento.

Los discípulos de Jesús tienen algunas características fascinantes y que se tienen que notar, porque en la medida que se notan atraemos a otros hacia el Maestro de Galilea:

    Son llamados por Jesús: Jn. 15, 16a: "No me han elegido ustedes a mí, sino que yo los he elegido a ustedes". Esto es para sentirse orgulloso, es para presumirlo, fui llamado por Jesús. María en la Anunciación recibe su llamado.

    Es para siempre: Lc. 9, 62: Le dijo Jesús: Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el Reino de Dios". Esto es a tiempo y a destiempo, es para toda la vida, no es cuando tenga tiempo, no es cuando tengo ganas; es para siempre. María tenía su propio proyecto de vida, pero el Señor se lo destruyó y le dio uno nuevo, y ella simplemente lo aceptó con su poderoso Fiat.

    Somos amigos: Jn. 15, 13-15: "Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando". No es solo tener amigos, es dar la vida por ellos y esto es lo que demuestra la verdadera amistad. Dar la vida es darlo todo, y María lo dio todo dando a su hijo Jesús para salvarnos.

    Somos perseguidos: Jn. 15, 20: "Acuérdense de la palabra que les he dicho: El siervo no es más que su señor. Si a mí me han perseguido, también los perseguirán a ustedes". ¿De qué te quejas? lo que estás pasando es parte del proceso de la Escuela del Discipulado y no estamos exento de las persecuciones. Creo que aquí es para ponernos de pie y aplaudir a María que se graduó en esta escuela con los mejores honores ya que tiene un doctorado y maestría en persecuciones.

Si tenemos cada una de estas características, significa que estamos en la Escuela de María en el Bachillerato de Discipulado.

Un abrazo a mis hermanos Pura Vida en este día y orando al Señor que cada día sean verdaderos discípulos de Jesús y recuerda mantenerme en oración para esta jornada.

Paz y bien.


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