Comida chatarra



Estamos viviendo tiempos críticos dentro de la Iglesia, donde muchos "pastores" no están pastoreando al pueblo que Dios les ha entregado. Quiero aclarar que cuando hablo de pastores, no solo me refiero a los sacerdotes; me refiero a todos aquellos que tienen un rol de liderazgo dentro las comunidades parroquiales. Estamos viviendo un tiempo donde solo se están atendiendo cierta porción del pueblo y descuidando a otras porciones que no dejan de ser importantes dentro de la Iglesia; solo se está atendiendo a aquella porción que resulta beneficiosa en diferentes temas. Paralelo a todo esto, hay una cierta apatía de los que somos pastores, un desánimo, un sentimiento de incapacidad; y esto pasa cuando creemos que lo que hacemos, lo hacemos con nuestras fuerzas o simplemente hay un buen grupo que no quieren atender a las ovejas.

La liturgia de hoy nos habla muy claro sobre lo que les acabo de comentar, Mt. 14, 13-21 y nos da las pautas para ser buenos pastores. Escudriñemos los versículos 14-16: "Cuando Jesús desembarcó, vio aquella muchedumbre, se compadeció de ella y curó a los enfermos. Como ya se hacía tarde, se acercaron sus discípulos a decirle: Estamos en despoblado y ya es tarde. Despide a la gente para que vayan a los caseríos y compren algo de comer. Pero Jesús les replicó: No hace falta que vayan. Denles ustedes de comer". Me quedo leyendo y leyendo esta porción del Evangelio y me vienen tantas cosas al corazón que me cuestionan y las voy a compartir para que también te cuestiones, pero no solo debe cuestionar, sino también activar para la misión.

    Jesús desembarcó: no tenemos que quedarnos en nuestra zona de confort, en nuestras seguridades, en nuestras historias personales, en nuestros pecados, en nuestro rango; hay que bajarse de cada una de esas situaciones e ir a las ovejas con y por amor. Bájate y ve donde ellas están, porque llevan mucho tiempo esperando que alguien se les acerque y te recomiendo que lo hagas pronto porque, así como ya se han ido otras, así también se pueden ir las que aún están esperando.

    Compasión: no solo es acercarnos, es hacerlo con sentimiento de ternura y de empatía hacia ellas, me hago una de ellas para vivir sus experiencias, escucharlas, y todo esto con la misericordia por delante, sin juicios, sin condenas, no haciendo que se sientan culpables, sino que se sientan acogidas, amadas y perdonadas por Dios y por sus hermanos.

    Curar: las heridas internas, pero también las externas. Es darle un masaje en su corazón, es vendarlo, es calentarlo, es perdonarlo y que sea capaz de perdonar. Aquí también se nos invita a curar, en el Nombre de Jesús, las dolencias físicas. Hablar de sanaciones físicas no es muy común dentro de nuestros movimientos laicales e incluso de sacerdotes y los que lo hacemos, lastimosamente nos tildan de fanáticos o locos olvidando o quizás no lo saben que nuestra Iglesia nació con los carismas activados. En alguna otra reflexión profundizaré en este tema.

    Ya es tarde: da tristeza que aún hay muchos discípulos que dicen ser líderes y hacen un comentario tan antievangélico como aquellos discípulos le dijeron a Jesús. Jamás será tarde mientras Jesús esté caminando al lado nuestro, jamás será tarde si le creemos a Jesús, si alguna vez dijiste que ya esta tarde para alguien, significa que en ese momento no desembarcaste y te quedaste en la barca. Recuerda, hay que bajarse para cumplir la misión que te ha dado Jesús.

    Denle ustedes de comer: esto de verdad es para darle tantas gracias al Señor, siendo Dios, siendo Omnipotente, siendo Omnisciente, siendo Omnipresente, me dice a mí y te dice a ti que tienes la autoridad, tienes la capacidad, tienes el poder para darle de comer a las muchedumbres. Esto es urgente hoy, demos de comer porque las ovejas están donde le dan comida; muchas se nos fueron a otros rediles porque no les dimos de comer y encontraron allá comida, independientemente la calidad de la misma. Hoy hay mucha hambre y los que tenemos un rol de pastoreo no estamos dando de comer a las ovejas, cuidado con esto por favor porque somos responsables de tan magna misión.

Lo demás se encarga el Señor, estamos tan preocupados por ese demás que es la multiplicación, y descuidamos preparar esa buena comida que tenemos en nuestra Iglesia. Aquí el detalle es que muchos de los que estamos en la misión, no conocemos la comida que tenemos y andamos dando comida chatarra a las ovejas ya que es lo más fácil para dar.

Te comparto que este fin de semana fue de dar buena comida a padres de familia de jóvenes de confirmación, una comunidad que estaba de patronal y parejas, y se los comento no por presunción, sino porque quiero motivarte a que te bajes de la barca y acércate a esas ovejas que están esperando una buena comida y no una Comida chatarra. 

Paz y bien.

    

    

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